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domingo, 5 de octubre de 2014

DISQUISICIÓN DEL GRITO
María del Carmen Poyo Martínez ©


Un libro de poesía concebido en el tercer milenio se transforma en una caja misteriosa y sonora donde resuenan la eternidad de la palabra creadora y la vibrante emoción del poeta concreto, finito, enmarcado en las coordenadas témporo-espaciales de un cuerpo real que, en el caso de María del Carmen Poyo Martínez grita…
“Disquisición del grito” nos propone la paradojal visión que ofrece, justamente, la palabra disquisición: “Análisis y exposición razonada de un tema” y también “Comentario o reflexión que se aparta del tema que se trata”. ¿Es que se puede razonar un grito? ¿Una actitud mental para explicar una actitud visceral?
El grito en la obra tiene el sonido dispar que aturde, conmueve, desgarra, susurra y se ahoga, es perplejidad, muerte, sueño y resurrección.
Este poemario está organizado en tres partes, por las cuales el lector se desliza siguiendo el ritmo del grito, el aullido de una mujer que libera su agobio a través del lenguaje poético en estallido.
Ya en la primera parte “De catervas, cúpulas y otros menesteres”, la autora traduce su percepción del mundo humano en imágenes que nos recuerdan al Apocalipsis bíblico, la humanidad contemporánea hecha metáforas y la voz de la creadora que atraviesa “calles flemáticas” con “ventanas que comen sombras” y nos cuenta de “sus ojos ciegos” víctimas de una “ceguera irreversible” El lenguaje metafórico visual de matriz surrealista es el re-curso retórico preferido en este poemario en el que la potencia verbal es grito denunciando y expresando necesidad de cambios con urgencia “Una paloma rústica manchada de cieno sobre una parturienta que se empeña en dar a luz”
El friso de la sociedad muestra y alude a todos los hombres “seriales” quienes impávidos, “ciegos” o “bestias” descuidan y maltratan todo. “Un compendio de alaridos se esconde en el silencio…” y así las imágenes tremendas hasta lo intolerable se contraponen, sin embargo, a otras más luminosas como la de la “rosa” inscripta en la tradición simbólica occidental como prenda del eterno femenino que en su pureza perfecta es esperanza y conciliación.
La primera parte se cierra con una convocatoria “Ayúdame a restaurar el universo”, y el lector de estos versos siente el llamado a involucrarse, a reconocerse en gritos portavoces de la condición humana que nos iguala en los límites y en las grandezas.
En la segunda parte “Des Armonías”, el juego de palabras y conceptos se profundiza y toma forma en la dualidad en pugna entre las armonías y desarmonías que generamos y nos rodean por doquier. La poeta elige ponerse un “traje de amianto” para atravesar “el fuego del horizonte en llamas”. Asoma el recuerdo de momentos vividos en la infancia que alivian porque reconectan con la esencia íntima de lo feliz. Las imágenes de la “rosa” y la búsqueda del “pájaro con alas “son cifra de la liberación que puede hallarse todavía.
Los poemas se suceden eslabonados por medio de versos breves en los que la autora se desdobla para dar paso a una voz poética reflexiva que se distancia para mirar y pensar su propio drama y tomar decisiones “Sigo abriendo montañas con mi abrelatas diminuto”, no se da por vencida y desafía a ese mundo hostil e incomprensible.
En estos textos se patentiza el contrapunto entre el mundo oscurecido y la aparición esbozada de lo nuevo “Vengo con el atuendo de nacer y algunas semillas nuevas”, para concluir con la invocación “¡Mundo levántate y anda y no olvides despertar las rosas!”
En la tercera parte, los poemas tienen un destinatario concreto, el hombre amado que ya no está encarnado, pero, paradójicamente su presencia es real para la autora ya que todas sus acciones vitales son tales gracias a este recuerdo que es “Jamás ausencia”. La idea se expresa claramente en un oxímoron: “Te elegí para morir encinta de amor”, que da cuenta del morir aso-ciado al nacer, el amor que germina, sin fin.
Las imágenes son bellas y cargadas de contenido significativo como “Una gota de tu beso bastaba / para caer en vos / y olvidar mi nombre”
Estos poemas de amor son puente a otro plano y prueba de que el sentimiento hecho palabra trasciende la muerte. El decir poético, que en esta obra es explosión permanente, se transforma en vida aquí y ahora.
Este libro de poesías está sostenido por la música interna de cada línea y la fuerza del contenido que toca directamente al corazón de los lectores y los conmueve.
María del Carmen comunica, araña las entrañas de los lecto-res, y como bruja de la tribu hace visibles los miedos, desesperos y anhelos acallados, las más de las veces, en el interior de cada uno, pero que despiertan y vibran al experimentar la rara magia de leer este movilizador libro.

Liliana Dora Garabelli

Ficha técnica:
Poyo Martínez, María del Carmen
Disquisición del grito
Primera edición - Villa Martelli, AqL, 2014. XXX p.; 21x15 cm.
ISBN 978-987-1818-XX-X
1. Poesía Argentina I.Título
CDD A861